Pueblos del entorno al monasterio

  • Alacón

    Alacón

    Enclavada en lo alto de un cerro, Alacón mantiene una típica estructura urbana árabe, con calles irregulares y, aquí en concreto, todas en cuesta. Con una población de 409 habitantes, Alacón está en franca regresión demográfica, sufriendo los efectos de una población excesivamente envejecida.

    La documentación más antigua sobre la villa nos remite al 1426. Sin embargo su importante torre militar, una de las más antiguas de Teruel, y que la tradición popular relaciona con el alminar de la mezquita, nos lleva al siglo XII, y nos emplaza en las guerras fronterizas de la reconquista.

    Entre sus edificios más importantes se puede citar la iglesia parroquial de la Asunción. Típica construcción del barroco de la segunda mitad del siglo XVIII, se compone de tres naves con bóveda de medio cañón y crucero con cúpula sobre pechinas decoradas con bajorrelieves de los Padres de la Iglesia. La ermita del Calvario, del siglo XVI, en estilo gótico-renacentista, de una sola nave con bóveda de crucería estrellada y la ermita de San Miguel, obra del siglo XVII, resultan de particular interés.

    La localidad forma parte del Parque Cultural del Río Martín. En su término municipal numerosos abrigos cobijan importantes pinturas rupestres y yacimientos iberos, un patrimonio que compite en interés con el espectacular entorno natural, formado por cañones y barrancos entre los que habitan interesantes especies animales y botánicas.

    Alacón es un lugar de máximo interés para conocer la prehistoria, y más concretamente la cultura musteriense, representativa del Paleolítico Medio (entre el 50.000 y el 35.000 a.C.). En el covacho de Eudoviges se hallaron hasta 670 útiles de sílex, además de medio centenar de núcleos y casi diez mil lascas y elementos menores, restos resultantes de la talla y retoque de las herramientas. También 'puntas musterienses' destinadas a los venablos arrojadizos.

    La población se asienta sobre un destacado otero, excelente mirador sobre el valle del rio Martín y las estribaciones de la sierra de Arcos. La cara norte del cerro se encuentra totalmente horada por unas 500 bodegas excavadas en la roca viva y dispuestas de forma escalonada para suavizar la pendiente. Su interior, fresco en verano y templado en invierno, sirve de bodega natural para el afamado vino de Alacón.

  • Alloza

    Alloza

    Su casco urbano esta construido en una ladera, junto al río de escasas aguas Zarzosa, en el Barranco de los Canales, que desemboca en el río Escuriza. Alloza es particularmente conocido por sus extensos pinares. Las masas de pinos resineros de la Codoñera y Los Congostos, conforman un enclave junto al embalse de Escuriza (construido en 1890) de gran valor paisajistico y rica fauna, especialmente ornitológica. 

    Alloza forma parte del triángulo minero formado por Andorra y Ariño. Aparte de la minería, su economía se encuentra sustentada por el abundante terreno propicio para la agricultura y la ganadería. Sin embargo a pesar de la actividad minera Alloza presenta una población envejecida y en clara regresión demográfica. De los 913 habitantes del censo de 1991 se ha pasado a los 720 del 2001.

    La iglesia parroquial de la Purísima, de estilo renacentista, tiene tres naves con bóveda de crucería y una torre de ladrillo con cuatro cuerpos. Mención especial merece su Calvario, uno de los mejores y más bellos de Aragón, con su camino bordeado por cipreses centenarios. En su Ermita (que a su vez sirve como Estación XIV) hay un baldaquino con columnas salomónicas y varios óleos pintados sobre plancha de cobre por Guillermo Forchondt 'el joven'. Recientemente restaurados en Madrid, están datados en el tercer cuarto del siglo XVII.

    La plenitud de la Edad del Bronce tiene una buena representación en yacimientos del término. Destaca la Partida de las Naves donde aparecieron materiales metálicos de elevado interés: un hacha plana de bronce y un puñal, ambos calificados de argáricos. 

    A 3 km se encuentra el poblado ibérico de El Castelillo, en buena parte excavado en la roca y en el que se encontraron abundantes piezas de cerámica.

  • Andorra

    Andorra

    Andorra se sitúa en el piedemonte de la Sierra de Arcos a una altitud de 714m. Su casco urbano se levanta junto a una colina no demasiado elevada, aunque su continuo crecimiento ha obligado a desplazar el límite urbano hacia la parte más llana. Para albergar a los obreros provenientes de la clausurada central térmica de Escatrón, se construyó el denominado 'Poblado'.

    En la actualidad cuenta con 8.000 habitantes. Centraliza buena parte de los servicios de la comarca y desplaza a un importante número de trabajadores que continúan empadronados en sus ciudades de origen. El motivo del crecimiento es la central térmica, propiedad de ENDESA que cuenta con una plantilla de unos 2.000 trabajadores.

    Por el contrario la actividad agrícola está muy poco explotada, dedicándose a ella menos del 10% de la población. Cuenta también con pequeñas industrias, asentadas en su mayoría en polígonos ubicados a las afueras de la población. Y un sector servicios como corresponde a su tamaño: Andorra ofrece una adecuada oferta cultural, de ocio y hostelera al visitante.

    Andorra se proclama como capital minera de la cuenca del Bajo Martín, aunque su nombre original fue el de Las Masadicas Royas, un barrio de Albalate del Arzobispo denominado así por el color de la tierra y de los propios edificios. El barrio fue ocupado principalmente por pastores y sus 'masadicas' estaban emplazadas junto al nacimiento de la Fuente el Regalico de San Julián, al lado de la cual se erigió una ermita en honor al mismo santo.

    En 1149 Albalate, y con él Andorra, fue arrebatado del poderío árabe por Ramón Berenguer. Años más tarde, se le concedió el título de 'Muy Noble Villa' por el rey Jaime I el Conquistador, en recompensa por los buenos servicios de sus habitantes durante la campaña para la toma de Valencia. Andorra logró su dependencia de Albalate el 20 de Marzo de 1613, al mismo tiempo que don Pedro Manrique concedió a la villa plena jurisdicción civil y criminal, confirmado este privilegio por Felipe III el 21 de Septiembre del mismo año y adjudicándole su término municipal propio.

    En lo más alto del cerro que domina la población se encuentra la ermita dedicada a San Macario, actual patrón de la localidad, y a lo largo de su ladera se extiende un sugestivo parque. Bajo éste se encuentra el antiguo casco urbano vigilado por la iglesia parroquial, Natividad de la Virgen, Bien Cultural de estilo renacentista construida en piedra de sillería y provista de una hermosa fachada, en la que aparecen superpuestos los tres órdenes griegos y una escena de un Cristo crucificado entre unos ángeles.

    De articular interés es la ermita del Pilar, pequeña joya del gótico-levantino eclarada bien de interés cultural. En su límite territorial nos podemos encontrar con varios restos arqueológicos pertenecientes a la primera y segunda Edad de Hierro, donde se pueden distinguir la distribución de las calles y las casas. Dentro de los más destacados podemos citar 'El Cabo', 'La Cerrada', 'El Cabecico Royo' y 'El Regatillo'.

    Andorra posee una rica tradición jotera que ha dado figuras como José Iranzo 'el Pastor de Andorra' y figura además dentro de los pueblos pertenecientes a la Ruta del Tambor y del Bombo del Bajo Aragón.

    Para más información consultar http://www.andorraragon.com.

  • Ariño

    Ariño

    En el piedemonte de la sierra de Arcos, junto a la desembocadura del rio Escuriza en el Martín, el casco urbano de Ariño se sitúa en las laderas de un cerro, mientras que el poblado minero, más reciente, se ubica junto a la carretera.

    La economía de Ariño, como la del resto de la comarca dio un giro de 180º a principios del siglo XX gracias las explotaciones mineras de lignito que han desplazado totalmente a la agricultura y ganadería. Aún así la población supera la media de envejecimiento de la comunidad y se encuentra en regresión demográfica. En los 10 últimos años ha perdido 100 habitantes, situándose en los 853 del censo de 2001.

    En las inmediaciones de la localidad se encuentran los baños de Ariño, un manantial de aguas sulfurosas cálcicas, famoso en el pasado.

    La iglesia parroquial de San Salvador, del siglo XVIII tiene tres naves y torre circular, curiosamente inclinada; su interior fue quemado durante la guerra civil. 

    El visitante puede visitar asimismo la ermita de Santa Bárbara de principios de XIX, de nave única y bóveda de medio cañón, en la que se guarda la antigua imagen de la titular, patrona de los mineros.

  • Crivillén

    Crivillen

    Se alza en el curso del río Escuriza, sobre un escarpado y a pie de un alcor rocoso llamado el Balcón de Pilatos. Su pintoresco casco urbano se divide en cuatro barrios y cuenta con estrechas y tortuosas calles, casi todas en pendiente. A su municipio pertenece Mases de Crivillén, a 5 km de distancia y actualmente deshabitado.

    Geológicamente goza de una situación privilegiada, ya que en su subsuelo hay manganeso y se encuentran en él yacimientos de arcilla blanca únicos en España y muy empleados para la fabricación de azulejos. Crivillén es la localidad menos poblada de la comarca con 122 habitantes (censo 2001). 

    La iglesia parroquial, del siglo XVIII, tiene tres naves, las laterales con bóvedas de cañón con lunetos y la central con tres cúpulas váidas, la del medio con linterna, sobre pechinas y decoradas con estucos. La torre, de estilo mudéjar-barroco, fue declarada Monumento Histórico-Artístico; consta de cuatro cuerpos con pilares octogonales en las cuatro esquinas. La portada cuenta con una estatua ecuestre de San Martín, muy deteriorada.

    El Ayuntamiento es un bello edificio del siglo XVI con dos vanos; hay también varias casas de la misma época bien conservadas. Llegó a tener cinco ermitas, de las que continúan en pie la de San Gil y la de San Juan de los Mases, a 6 km del pueblo; luego está la de Santa Bárbara, que permanece cerrada al culto.

    En Crivillén nació en 1908 el escultor Pablo Serrano y allí vivió hasta los 16 años, edad en que se trasladó a Barcelona, pero nunca se desvinculó de su pueblo y de sus gentes. Hijo ilustre del lugar, una calle del pueblo lleva su nombre aunque curiosamente no es en la que nació el famoso artista; de hecho, su casa natal se encuentra en la Calle Mayor Baja.

    Al norte del término municipal puede visitarse el enclave de La Codoñera y el pantano de Escuriza, una masa de pino resinero de gran valor paisajistico y variada fauna. 

    Más información en:  web crivillén